Esta encantadora finca se encuentra en una zona tranquila y soleada del interior verde de la Costa Blanca y ofrece exactamente lo que muchos buscan: privacidad, naturaleza, amplitud y una forma de vida relajada. Rodeada de montañas, paisaje mediterráneo y con muy pocos vecinos, esta propiedad se presenta como un refugio ideal para desconectar, además de destacar por sus vistas abiertas.
Ubicada sobre una parcela vallada de aprox. 4.037 m², la vivienda ofrece una superficie construida de aprox. 271 m², distribuida principalmente en una sola planta. La casa transmite amplitud, luminosidad y mucho carácter. Materiales naturales como los suelos de barro, los detalles en piedra natural y las vigas vistas de madera aportan a los espacios una atmósfera cálida y auténtica. La distribución resulta abierta y acogedora, pero al mismo tiempo cómoda y funcional para el día a día.
La finca dispone de un total de cuatro dormitorios y tres baños. Además, cuenta con un pequeño estudio independiente en la planta inferior con su propio baño, ideal para invitados, despacho o un uso ocasional independiente. Un amplio trastero completa de forma muy práctica la propiedad.
Especialmente atractivo es el salón, con acceso directo a las terrazas y al exterior. La cocina también se integra de forma armoniosa en el estilo general de la casa y refuerza su carácter mediterráneo y natural. En conjunto, la vivienda ofrece una imagen lista para entrar a vivir; posibles actualizaciones o adaptaciones dependerán, por supuesto, del gusto personal.
En el exterior es donde esta finca muestra una de sus mayores virtudes: amplias terrazas, una piscina privada con vistas abiertas al valle y a la montaña, y varios rincones agradables para sentarse, relajarse y disfrutar del entorno. La orientación favorece una excelente entrada de luz y una atmósfera especialmente agradable. Quienes valoran la naturaleza, el espacio y cierta independencia encontrarán aquí un conjunto muy equilibrado. Las placas solares existentes refuerzan el carácter autosuficiente de la propiedad y la hacen especialmente interesante para quienes desean una vida más consciente y conectada con la naturaleza.
Esta finca es ideal como residencia habitual para quienes buscan tranquilidad y amplitud, aunque también resulta muy atractiva como vivienda vacacional o refugio privado con espacio para invitados. Una propiedad para quienes no buscan lo especial en promesas exageradas, sino en la ubicación, la atmósfera y la calidad de vida.